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Meses atrás nuestras ministras salieron con sus mejores galas en un semanal de un famoso diario de este país causando un gran revuelo. Se les criticaba porque parecía gustarles mucho el papel cuché pues posaban ante los fotógrafos como si de modelos se tratara. En ese caso, tanto que se critica en la actualidad cualquier atisbo de machismo aunque sea positivo, no consideraron que su sesión fuera en contra del género femenino, todo lo contrario. De este modo, procedemos ahora a difundir nuestro propio ránking de las ministras según la belleza de las mismas y el morbo que puedan producir en los españolitos. Vamos allá.
En el noveno puesto, nos encontramos a la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega. A sus alturas, ha de reconocerse que el estilo en el vestuario de la pelopollo es exquisito, sin embargo, los distintos códigos de barras que ya hacen acto de presencia en su rostro desvirtúan su supuesta belleza. Así, como se suele decir Aunque la mona se vista de seda
En la octava posición, una ministra muy de campo, muy rural, la de Medio Ambiente y medios Rural y Marino, Elena Espinosa. Elegida por sus características bolsas debajo de sus ojos, es digna de ostentar el penúltimo puesto de la clasificación. No pretendemos ensañarnos.
El número siete lo ha conseguido nuestra odiada ministra de Economía, Elena Salgado. Debemos reconocer que siempre va muy buen vestida, al igual que de la Vega, y le supera en el peinado, mucho más cuidado. Tiene mucha clase, pero también los años hacen acto de presencia Quizás para nuestros televidentes más longevos pueda ser la mujer adecuada Pero, un consejo Agárrense la cartera.
El puesto sexto es para nuestra motera, para nuestra roquera, para la mujer de la chupa de cuero negro, para la ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, aunque ahora la ha abandonado bastante. Qué pena que así lo haya hecho, puesto que en cualquier alcoba le faltaría el látigo y su rollo sadomaso hubiera subido la tensión viril de muchos. Su mezcla de voz canaria y su estilismo de cuero era una mezcla perfecta para muchos.
La quinta posición la alcanza Cristina Garmendia, ministra de Ciencia e Innovación, quien con su melena dorada leonina logra un carácter felina que a cualquiera le pondría. Su estatura también le confiere un poderío que a otras muchas le falta. Es nuestra ratona de laboratorio, nuestra científica empollona, aunque no se fijen mucho en su rostro.
El diploma de la cuarta posición se lo lleva la morenaza de la ministra invisible, la de Vivienda, a la que nunca se ve en ninguna posición, Beatriz Corredor. A muchos de los españoles nos van las mujeres de pelo oscuro, y ella es la única que puede recordarnos a nuestras novietas de la juventud. Así podríamos cantarle a lo Antonio Banderas lo de morena de mi corazón No obstante, su pronunciada frente le hace perder algunos puntos, aunque no para abandonar este honorífico escalón de la clasificación.
Y entramos en el podium con la también denostada por todos ministra de Cultura, Ángeles González Sinde. Otra enorme morena de rasgos faciales duros, con un gran poderío y una cabeza pensante que no sabemos describir por las pocas veces también que interviene ante los medios. Su estilismo joven y moderno pero con gusto y el ser estilizada le otorgan la medalla de bronce.
La plata se la lleva nuestra piolilla, la ministra más pequeña de todas, la de Igualdad, Bibiana Aído. Su mezcla de inexperiencia, soñadora y rasgos hippies la convierten en carne fresca, en flores de primavera. Es la flower power de la clasificación. Si tiene la boca cerrada y no habla de temas científicos relacionados con los fetos, es casi perfecta.
Y la medalla de oro, nuestra campeonísima, la mejor de las mejores, es la ministra pacifista de Defensa, la catalana Carme Chacón, que a lo militares y al resto de los españoles nos pone firmes. A quién no le gusta cuando grita eso de Viva España con esa boquita tan sensual de pucherito cuando se pone seria pasando revista a todos los soldados. Ayyyyyyyy, la Chacón es lo máximo, es la que tiene unas mejores curvas, y además es guapetona y muy interesante.
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