|
El equipo de azafatas de vuelo lo conforma la parte de la tripulación que tiene como misión principal la vigilancia de la seguridad y la comodidad de los pasajeros.
Ciertamente, este carácter de asistente en el viaje tiene un rol similar en los demás sistemas de transporte, tales como en barcos y trenes de largo recorrido, y que se encargan de atender los coches cama, por ejemplo.
A los asistentes de vuelo en los aviones se les denomina tripulantes de cabina de pasajeros.
Os aseguro que la fantasía de mucha gente, es tener sexo en el avión con las azafatas. El morbo por las nubes, por el deseo de conocer qué se siente al eyacular a tantos pies de altura.
Vamos a tener en cuenta varias circunstancias que condicionan el sexo con azafatas en pleno vuelo.
Primero, las azafatas tienen que ser altas, medir al menos 165 cm. Aliciente de más, a no ser que nos gustan bajitas.
Además, tienen que tener buena presencia, y un peso proporcional a la altura.
Y lo que más gusta a muchos es que las auxiliares de vuelo dominan varios idiomas. El chiste del francés y el griego no lo voy a hacer.
Muchas secuencias de películas porno proponen situaciones para follar en el avión. A ver:
Parece un accidente, pero lo cierto es que al servir el café, la azafata derrama líquido en el pantalón del pasajero.
Se disculpa avergonzada, y ayuda a limpiarlo, mientras le frota con una sevilleta la parte mojada.
La chica se va a la salita de la tripulación a buscar el quitamanchas.
El pasajero abandona su asiento y la sigue, porque va al baño, que está al lado. Entra en ese reducido espacio y se quita el pantalón para limpiarlo.
La azafata entra al aseo con el quitamanchas y, sin inmutarse de que el pasajero está semidesnudo, le ayuda a limpiar la mancha de café.
El roce, y el reducido espacio, invitan al sexo.
Esto es pura fantasía y sólo pasa en las películas.
|