A los españoles les gusta planificar sus relaciones sexuales y dedicarles su tiempo. Sin embargo, siempre hay un momento y lugar para practicar lo que se llama el sexo rápido, pese a su mala leyenda (¿dónde queda el orgasmo femenino?). Actualmente, suele entenderse por sexo rápido al que se practica con desconocidos y sin mediar casi palabra alguna. Nada que ver con el llamado orgasmo exprés. Su aliciente es la novedad, la inmediatez, la ausencia de compromiso. Lo que excita y se disfruta verdaderamente es del encuentro casi clandestino con un desconocido. Tales cosas pueden llegar a estimular tanto a algunas mujeres y llegan a ello tan predispuestas físicamente para el orgasmo que no tienen esas temidas dificultades para obtenerlo, aunque no siempre es así.
Vox populi
En ocasiones, el sexo rápido se practica, simplemente, acudiendo a los lugares que la 'vox populi' dice que tales encuentros son posibles. En otras, se consultan guías por Internet que facilitan este tipo de encuentros.
Existen foros que permiten a las personas que buscan este tipo de actividad sexual, sin compromiso, quedar en lugares y horas concretos. Una vez allí, algunos/as pueden dedicarse tan sólo a mirar y otros/as interactúan. No hay más. Sexo rápido y adiós.
Es posible que algunas personas ya se conozcan y queden con anterioridad para comer o charlar sin más. Pero cuando llega la hora del encuentro sexual sobran las palabras y sólo se atiende a la acción.
Telefornografía (Bluethooth)
También existe otro modo más espontáneo de quedar facilitado por la moderna tecnología: utilizando el dispositivo 'Bluetooth' de los teléfonos móviles. Alguien lo activa y lanza el mensaje. Aquellos terminales que estén a pocos metros de él y tengan encendidos, también, ese dispositivo, reciben el mensaje sin necesidad de que los números de sus teléfonos hayan sido identificados, lo leen y, si les interesa, responden cuantas veces sean necesarias hasta que se acuerda el lugar y la hora.
Es un tipo de actividad sexual que suele realizarse en lugares poco transitados. Y existen dos modalidades. Una, más privada, en la que se utilizan los aseos de lugares como gimnasios, estadios, edificios de conferencias, estaciones de ferrocarril, etc.
La otra, es más pública y se realiza en zonas amplias, al aire libre, pero lejos de finales de trayectos de transportes públicos, para forzar a que la gente acuda en automóvil. Aunque algunos de estos lugares son parques, merenderos, aparcamientos, playas apartadas y zonas en parques públicos, donde a determinadas horas es posible asistir a este tipo de citas de desahogo sexual a ciegas.
Una vez allí, cada cual va a lo suyo con quien pille. En ocasiones, dentro del propio coche, pero sin ocultarse; en otras, al aire libre. Unos miran sin ser molestados por ello y otros practican el sexo sin ser estorbados. Son, estas últimas, citas corales que pueden tener la apariencia de orgías sin serlo realmente.
Derechos: HBO
Las grandes ciudades suelen tener varios lugares donde se realizan estas actividades. En las pequeñas son menores en número, pero también existen. A esos lugares pueden acudir parejas, cuya principal fuente de excitación es mostrarse copulando o intercambiase con otras parejas. Y también van personas solas. El número de mujeres suele ser menor que el de los hombres porque, salvo las muy arrojadas, las mujeres temen este tipo de encuentros porque no saben con qué se van a encontrar. Por eso, suelen ir acompañadas, de otras mujeres o, más generalmente, del novio, marido o amante.
Existen lugares de encuentros para el sexo rápido para gente heterosexual, pero también los hay para homosexuales y, en menor medida, para encuentros de tipo bisexual.